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Showing posts from January, 2014

Crucifijos, Azabache, Amuletos y Otros Artilugios Fantásticos Que No Te Aseguran Nada.

Les seré sincera, la primera vez que escuche que Caracas es la segunda ciudad más violenta del mundo me reí. Lo sé, es una reacción un tanto fría pero me resulto tan poco relevante, tan obvio. Vivir en Caracas es algo interesante, al menos para mí. Podría pasar horas solo viendo como la gente interactua, los actos de gentileza que pasan todos los días y las muertes y los robos tan frecuentes que ya pasan a ser una estadística más. Vivir en Caracas es tener que vivir bajo unas extrañas reglas impuestas por la misma situación que sufrimos. Es pasar por la calle con la cartera adelante, andar en el metro sin sacar el teléfono, no insultar a nadie cuando se maneja, no bajar el vidrio… Son pequeños consejos de los que ya no se hablan, frases que tu mama te recuerda antes de salir a la calle. Ya vivir así es costumbre, es parte ya de la cultura venezolana y nadie hace nada al respecto.             No pienso sacar a relucir la ira...

Tetas.

Tengo senos, tetas, lolas, boobies, churris, almohadas o como quieren llamarlas. Las tengo desde 7mo y se volvieron más obvias en 8vo.  Las tengo para toda la vida y sí, me gustan de este tamaño. No, no pienso operarme y no, no uso push-up. Los senos son algo maravilloso, hermoso, suave y útil. Es algo que da de comer, que significa maternidad y amor. Y también son algo tremendamente sexualizado.  Desde un punto de vista objetivo los senos son signo de fertilidad, al igual que las caderas amplias, los labios gruesos, cabello lustroso y la grasa en la parte baje del cuerpo (si, la grasa es atractiva, lo se… increíble). Son algo bonito, se ven femeninos y sutiles… una curva más. Pero ¿cuál es la obsesión con los senos? Los hombres los adoran (literalmente, conozco a más de uno dispuesto a montar un altar) las mujer se matan por tener senos grandes y redondos. Me resulta increíble.   Como de costumbre les pondré un ejemplo personal. Una amiga hace no mucho m...

El Ocaso de mi Fe en la Humanidad.

Me causa gracia el modismo que existe con Crepúsculo. Seré la primera en admitir que me leí los libros. Los 4 y el otro POV del tercero… y los leí 12 veces. No es algo que me haga sentir orgullosa pero es la triste realidad y a los 11 años leer algo tan idealista no me resulto malo ni extraño, soñaba con encontrar un hombre como Edward y enamorarme desbocadamente. Obviamente ya no pienso así…. Y ahora mi gusto es más refinado. Los releí hace poco y el vómito casi fue imposible de tragar… No sé si es por estupidez o inteligencia de la autora pero crea una historia muy realista, exceptuando los vampiros brillantes y hombre lobo que no son hombres lobo, etc. La señora Meyer describe una relación donde la mujer esta vacía y el hombre la controla, algo muy triste, pero el problema viene dado con la audiencia que lee esta obra; niñas y mujeres que son obviamente algo vulnerables (y algunas un poco estúpidas) que ven esta relación como algo que deben desear… Hablo de esto con propiedad...

Estar buena, ser bonita y los demás términos para hacernos sentir inadecuadas.

¿Han de creer que desde que cumplí doce trece años periódicamente se me saluda con un comentario acerca de mi peso? Y no lo digo en broma, mientras más gane más sutil y mientras más pierda más eufórico. Claro está que perder peso no es del todo malo pero ¿qué dice esto de la dependencia que sentimos hacia la apariencia? ¿No les resulta increíble como las mujeres pasamos horas matándonos por vernos bellas, que los hombres (o mujeres) digan que estamos buenas y ser la envidia de todos? Como una mujer pasa horas hablando de su dieta y como otra tiene una cajita con las tarjetas de  los cirujanos plásticos. Apenas y tuve la edad suficiente para poder  decirse que tenía senos todos esperaban que tuviera novio. Me mandaban dietas y se ofrecían a maquillarme y peinarme, un gesto dulce claro pero ninguna se ofrece a enseñar a ser interesante y enamorar… ¿Se espera que seamos trofeos bien pulidos y con cero grasas o valemos más que un artículo en la pared? Tanto que rechazamos la idea...
Les cuento que soy una Artemisa… Esa es mi simple y honesta realidad, algo que amo pero aborrezco. Una bendición maldita, por darle un nombre. Desde siempre he sido relativamente independiente y a pesar de mis conflictos internos y mi obsesión por no pasar pena no me gusta tener que bajar la cabeza ni sentirme menos que nadie. Artemisa, a diferencia de mi sentía un odio hacia los hombres y  que su virginidad era un signo de honor, yo por otro lado tengo muchos amigos varones y no puedo esperar para sacarme el título de virgen de encima pero por mucho que deteste ser clasificada como la diosa virginal es lo que soy. La gente no se da cuenta muchas aveces pero soy muy tímida. Puede ser por mi terror al rechazo o el simple hecho de que me agrada entender a la gente antes de interactuar pero me cuesta mucho ser agradable al principio… Ahora, luego de que me abro a la gente soy bastante amigable y hasta atorrante. Esto no es así en los aspectos románticos…. Cuando me preguntan ...

Vals de las Divorciadas Parte II

Ahora, sé que querrán saber cómo es que si son casi una especie extinta estas mujeres se ven tanto. Bueno, eso es fácil ¡solo junta a muchas mujeres y voila! Es increíble como un charco puede drenar hasta el rio más furioso con un comentario tipo “¿Viste la nueva Kors?” Y el pobre rio se une a la corriente de los pantanos del olvido, el área que se quedó en los laureles. Claro está que a alguno que otro le resultara este texto grosero, que no todas son así y que hay quienes no se aguantan una sentada con una mujer hablando de su estilista, pues damas les recuerdo que una mutación genética nos ayudó a  poblar la tierra, no todos somos iguales pero en el fondo algo tenemos parecido. He conocido aquellas que se retiran de una conversación apenas y una saca el tema de unos tacones pero es lamentable que haya más que se retiren apenas y saquen el tema de la política. Uno no puede pretender que a todos nos guste lo mismo que dice mucho de nuestra sociedad que a una persona le resulten...
El Vals de las Divorciadas Parte I.  Siempre me ha resultado increíble cómo nos crían para ser frívolas. Por muy revolucionarias que puedan ser nuestras madres o muy tradicionales los abuelos, no importa el fondo familiar, ni monetario ni político las mujer somos criadas frías.  Claro que aunque todas ya tenemos uno que otro programa preinstalado, una mujer tiene la inclinación a poder pasar una hora hablando de accesorios y luego pasar a criticar el peso de la otra. No importa cuánto se trate de negar por parte de todas nosotras, las feministas que nos pasamos la vida exigiendo igualdad de género (las feministas de verdad, no esas que por un lado dicen que una mujer no necesita hombre y por el otro regañan al esposo por no abrirles la puerta del carro) todas tenemos la capacidad de ser vacías y superficiales, un charco al lado del Pacifico, por poner un ejemplo.   A mí siempre me ha parecido muy simpática la idea de que todas somos así, solo que los modelos def...