Soy estudiante de la UCV, este ha sido mi sueño desde
pequeña, mi sueño y el de mis padres…
Estoy estudiando una carrera interesante para la que sé que
tengo talento.
Tengo amigos a los que quiero muchísimo y estoy en una relación
en la que ya tengo un año.
Tengo a mi familia aquí, a casi toda mi familia y por sobre
todas las cosas tengo a mis padres aquí.
Yo desde pequeña llene mi corazón de sueños y metas para mi país. Quería ayudar a
erradicar la mala educación sexual en Venezuela, tener mi propia revista, después
fue trabajar para un buen bufete, por un tiempo quería representar a Venezuela
en el exterior, ser diplomática… ¿Ahora? Pues ahora estoy mas enredada que la
lengua de Maduro en la Cumbre de las Américas (¡Hah! Humor) por ver como el
pequeño mundo que construía en mi mente y como veía mi futuro se está llenando
de desespero por salir y de la voz de mi mama recordándome que tengo que
sacarme el pasaporte español.
Es una experiencia bastante curiosa ver cuando las cosas van
bien y el fondo de cae a pedazos, es algo así como… terminar un castillo de
arena en una playa a la que se le acerca un tsunami. Más o menos así me siento
yo en estos momentos. Les comento que es bien jodido lo que uno vive en este país,
los que me lean desde Venezuela saben de lo que hablo. Es muy difícil solo
salir a la calle y ver a la gente a la cara, ver el desespero de la gente en un
supermercado o el miedo de la gente en el metro y saber que no está en tus
manos ayudarlos y que tu sientes lo mismo.
Ahora, voy a la segunda parte de esto.
Yo escucho de todos lo mismo “Erika, tu eres joven! Vete del
país antes de que seamos Cuba” “Tu te puedes ir, Erika. Aprovecha” y pues, como Erika les digo que es bien complejo
tener esto en mis manos. Es difícil asimilar la mera de abordar un avión y no
regresar… Mis padres tienen su vida aquí y si me voy, pues soy su única hija,
se los pongo de este modo. Tengo un novio aquí y ¿qué pasa si no me voy con él?
Tampoco es tan fácil… Y aun asi los entiendo.
¿Qué querrán decir con lo que de yo aun me puedo ir? Claro
que con algunas transacciones y un gasto bastante importante agarro un avión y
escapo de esta playa pronta a ser consumida por un tsunami de deudas a china y
colombianos bachaqueros, pero si yo tengo mi vida aquí, mis padres y mis
amigos, mi carrera y mis sueños.
Es fácil decir que uno tiene que pirar pero
cuando se lanzan raíces es doloroso sacarlas de su tierra, ¿no creen?
No les voy a caer a mentiras con decirles que si mañana me
llegan con un pasaje a Chile o a Miami, a Argentina les digo que no, que me quedo
por mi país y toda la vaina, claro que me voy pero si les soy sincera estaría caminando
con lágrimas en los ojos hasta el avión.
Comments
Post a Comment